Al abrir el tablero de una casa se ve una fila de interruptores que, a simple vista, parecen iguales. No lo son. Los automáticos y los diferenciales cumplen funciones distintas, y confundirlos lleva a errores comunes: creer que la casa está protegida porque “tiene automáticos”, o subir una y otra vez un diferencial que está avisando una fuga. En esta guía le explicamos qué hace cada uno, qué exige la norma y cómo reconocerlos.
¿Qué protege el automático?
El automático, o interruptor termomagnético, protege los cables de la instalación. Corta la corriente cuando un circuito carga más de lo que soporta (sobrecarga) o cuando se produce un cortocircuito. Su objetivo es evitar que el conductor se caliente hasta dañar su aislación o iniciar un incendio. No está diseñado para proteger a las personas de una descarga eléctrica.
Tiene dos mecanismos. El térmico reacciona ante una sobrecarga sostenida, con un retardo que depende de cuánto se excede la corriente. El magnético corta en milésimas de segundo ante un cortocircuito. Cada automático indica su corriente nominal, por ejemplo 10 A o 16 A, y una letra que señala su curva de disparo.
El pliego RIC N° 10 de la SEC toma como referencia la curva B para circuitos de iluminación y la curva C para circuitos de enchufes, y exige que cada circuito tenga su propio automático, adecuado a la capacidad de los conductores que protege (puntos 5.1.4.2 y 5.1.3.4). Cuando se agrega carga a un circuito, el que corta es el automático: le explicamos ese caso en por qué salta el automático al encender la estufa.
¿Qué protege el diferencial?
El diferencial protege a las personas. Compara la corriente que sale por la fase con la que vuelve por el neutro: si falta una parte, es porque se está yendo a tierra por otro camino, que puede ser una carcasa con falla, la humedad o el cuerpo de una persona. Cuando esa diferencia supera su sensibilidad, corta el circuito en una fracción de segundo.
El RIC N° 05 de la SEC reconoce los diferenciales con una sensibilidad igual o inferior a 30 mA como “medida de protección complementaria en caso de fallo de otra medida de protección contra los contactos directos o en caso de imprudencia de los usuarios” (punto 7.8.2). Ese mismo pliego aclara que el diferencial, por sí solo, no es una protección completa (punto 7.8.1): necesita una instalación bien hecha y una puesta a tierra que funcione.
El diferencial no corta por sobrecarga. Puede tener veinte equipos enchufados en un circuito y el diferencial no reaccionará si no hay fuga; para eso está el automático.
¿Por qué su tablero necesita los dos?
Porque protegen contra riesgos distintos y ninguno cubre lo que hace el otro: el automático protege los cables ante sobrecargas y cortocircuitos, y el diferencial protege a las personas ante fugas de corriente. La norma de la SEC exige ambos en los circuitos de una vivienda, de modo que tener solo automáticos deja a las personas sin la protección contra descargas.
El RIC N° 10 lo establece en varios puntos:
- Todo circuito de alumbrado, que incluye iluminación y enchufes, debe estar protegido por un diferencial de no más de 30 mA (punto 5.1.3.5).
- En viviendas, todos los circuitos deben tener un diferencial y una protección de sobrecarga y cortocircuito (punto 5.2).
- De un mismo diferencial no se pueden derivar más de 3 circuitos (punto 5.1.3.7).
- El diferencial debe quedar protegido contra sobrecarga y cortocircuito por un automático (punto 5.1.3.6), porque no está hecho para cortar esas corrientes por sí mismo.
En la práctica, un tablero domiciliario bien armado tiene un interruptor general, uno o más diferenciales y, debajo de cada diferencial, los automáticos de los circuitos que protege. También existen equipos que combinan ambas funciones en un solo módulo.
¿Cómo reconocer cada uno en el tablero?
El diferencial se reconoce por su botón de prueba, marcado con una “T” o “Test”, y porque en su frente indica una sensibilidad en miliamperes, como 30 mA. El automático no tiene botón de prueba y muestra una letra con un número, como C16, que corresponde a su curva y su corriente nominal en amperes.
Una guía rápida para mirar su tablero:
| Elemento | Cómo se ve | Qué indica |
|---|---|---|
| Automático | Palanca, sin botón de prueba | Curva y corriente, por ejemplo B10 o C16 |
| Diferencial | Palanca y botón “T” o “Test” | Sensibilidad en mA, por ejemplo 30 mA |
| Interruptor general | Suele estar al inicio del tablero | Corta toda la instalación |
Si en su tablero no encuentra ningún equipo con botón de prueba, es muy probable que su casa no tenga diferencial. Es una de las señales más importantes para actualizar el tablero, como explicamos en las señales de que su tablero necesita una actualización.
¿Qué hacer si salta el diferencial y no vuelve a subir?
Si el diferencial salta y no se deja subir, hay una fuga de corriente en alguno de los circuitos que protege. Desenchufe todos los equipos de esos circuitos e intente subirlo de nuevo. Si sube, vuelva a conectar los equipos de a uno: el que lo haga saltar es el que tiene la falla. Si no sube ni con todo desconectado, la fuga está en la instalación.
Algunas recomendaciones:
- Revise si hubo humedad reciente, como lluvia sobre un enchufe exterior, una filtración o una limpieza con agua cerca de un enchufe.
- No puentee ni retire el diferencial para “solucionar” el problema: deja el circuito sin protección para las personas.
- Si siente olor a quemado o ve marcas negras en un enchufe, no siga usando ese circuito.
Cuando la fuga está en la instalación, encontrarla requiere instrumentos y la revisión de un instalador eléctrico autorizado por la SEC. Si el diferencial empezó a saltar después de una tormenta, revise también cómo proteger sus equipos de las sobretensiones.
¿Cómo comprobar que el diferencial funciona?
Presionando su botón de prueba con la instalación energizada: si el diferencial está bien, debe cortar de inmediato. Después se vuelve a subir la palanca. La frecuencia con que conviene hacerlo la indica el fabricante en las instrucciones del equipo, y es una prueba simple que cualquier persona puede hacer sin abrir el tablero.
Si al presionar el botón el diferencial no corta, no está protegiendo y hay que reemplazarlo. La prueba con el botón confirma que el mecanismo funciona, pero no mide su tiempo ni su corriente real de disparo: eso se verifica con un instrumento, como parte de una revisión de la instalación o de una mantención preventiva.
Revise las protecciones de su tablero
Un tablero con automáticos y diferenciales bien elegidos protege a la vez los cables y a las personas. Si no sabe qué tiene el suyo, o si nunca ha visto un botón de prueba en él, vale la pena revisarlo.
En nuestro servicio de instalaciones eléctricas revisamos el tablero, comprobamos los diferenciales y le proponemos los cambios que exige la norma de la SEC. Puede escribirnos por WhatsApp y contarnos qué ve en su tablero.
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