Cuando se corta la luz, la pregunta práctica es cuánto tiempo puede seguir funcionando la casa. La respuesta no está en el tamaño de la batería por sí solo: depende de cuánta energía entrega de verdad, de qué equipos quedan conectados y de si algo la recarga mientras dura el corte. En esta guía le mostramos cómo hacer esa cuenta con los datos de la ficha técnica y de sus propios consumos, y qué condiciones pone la SEC para instalar un sistema de baterías en una vivienda.
¿Qué es una batería de respaldo?
Es un sistema que guarda energía eléctrica y la entrega a su casa cuando falla la red. No es solo la batería: incluye un inversor que convierte la corriente continua de las baterías en la alterna que usan sus equipos, y un sistema de control que decide cuándo cargar y cuándo descargar. La SEC lo llama sistema de almacenamiento de energía en baterías (BESS, por su sigla en inglés).
Puede funcionar solo, cargándose desde la red, o como parte de un sistema solar híbrido, donde los paneles la recargan de día. Si duda entre un respaldo de este tipo y un UPS para equipos puntuales, revise nuestra comparación entre UPS y sistema híbrido con baterías.
¿Cómo se calcula cuántas horas respalda una batería?
Se divide la energía que la batería puede entregar por la potencia de los equipos que quedan conectados. Si la batería entrega 4 kWh y su casa consume 500 W durante el corte, el resultado es de unas 8 horas, antes de descontar las pérdidas del inversor. La energía que entrega no es la capacidad nominal completa: hay que aplicarle la profundidad de descarga que permite el fabricante.
Un ejemplo con una ficha real. Según la ficha técnica de la batería de litio Smart del fabricante Victron, el modelo de 25,6 V y 200 Ah tiene una capacidad nominal de 5.210 Wh. Con una descarga máxima del 90 %, quedan unos 4,7 kWh disponibles. La cuenta queda así:
| Consumo conectado durante el corte | Horas aproximadas (sin pérdidas del inversor) |
|---|---|
| 300 W | 15,6 horas |
| 500 W | 9,4 horas |
| 1.000 W | 4,7 horas |
| 2.000 W | 2,3 horas |
Son valores de referencia para entender el orden de magnitud. En la práctica hay que descontar el rendimiento del inversor, que indica su ficha técnica, y considerar que los consumos de una casa no son constantes: el refrigerador parte y se detiene, y una bomba de agua consume más al arrancar.
¿Qué es la profundidad de descarga y por qué importa?
Es el porcentaje de la energía de la batería que se usa respecto de su capacidad nominal. La Instrucción Técnica RGR N° 06/2024 de la SEC la define así y explica que el estado de carga equivale a 100 % menos la profundidad de descarga. Importa porque define cuánta energía puede usar sin dañar la batería: una batería no se diseña para vaciarse por completo.
La misma instrucción fija valores de referencia en su anexo D:
- Baterías de iones de litio: salvo que el fabricante indique otro valor, la profundidad de descarga máxima es del 90 %, y el inversor debe programarse para respetarla.
- Baterías de plomo ácido: el máximo es del 80 %, pero la SEC recomienda diseñar el sistema para que la descarga cíclica no supere el 50 % de la capacidad, para alargar su vida útil.
Con el mismo número de kWh nominales, una batería de plomo ácido entrega bastante menos energía útil que una de litio. Cómo influye la profundidad de descarga en los años de vida de la batería lo explicamos en cuánto dura una batería de litio LiFePO4.
¿Qué consumos conviene respaldar?
Conviene respaldar los consumos esenciales y de baja potencia: el refrigerador, la iluminación, el router, los cargadores, el portón eléctrico o la bomba de agua, según su casa. Lo que no conviene son los equipos que calientan con electricidad, como estufas, hervidores, hornos y termos, porque consumen mucho y vacían la batería en poco tiempo.
La norma considera esta separación. La Instrucción Técnica RGR N° 02/2024 de la SEC indica que, cuando hay un corte, un inversor con baterías debe desconectarse de la red y pasar a modo aislado mediante un conmutador o mediante un puerto de respaldo “que sirva para suministrar energía solo a las cargas críticas” (punto 19). En la práctica, eso se traduce en un tablero o circuito de respaldo con los consumos que usted elige.
Para estimar su caso, revise la potencia en la placa o la ficha de cada equipo y sume solo los que quiere mantener encendidos. Considere además la potencia máxima del inversor: aunque la batería tenga energía de sobra, el inversor limita cuántos equipos pueden funcionar a la vez.
¿Dónde se puede instalar una batería de respaldo en una casa?
No en cualquier parte. Según la RGR N° 06/2024 de la SEC, al interior de una vivienda solo se permiten sistemas con baterías de litio de hasta 20 kWh de capacidad nominal, siempre que el fabricante lo permita, y nunca en entretechos, dormitorios, baños ni cocinas. A la intemperie o expuestas al sol directo, las baterías necesitan un grado de protección de al menos IP55 y una cubierta que las proteja de la lluvia.
La misma instrucción pide alejarlas de fuentes de calor y de materiales inflamables, y dejar acceso para la mantención. Por eso la ubicación se define en la visita técnica, antes de elegir el equipo: en algunas casas el lugar disponible condiciona la capacidad que se puede instalar.
¿Qué pasa si el corte dura más que la batería?
Si el corte supera la autonomía de la batería, el sistema se apaga cuando llega al límite de descarga programado, y vuelve a funcionar cuando regresa la red o cuando hay una fuente que la recargue. Con paneles solares, la batería se recarga de día aunque la red siga cortada, así que el respaldo puede extenderse por varios días si los consumos son moderados.
Sin paneles, la batería solo se recarga desde la red, y su autonomía es la que da su capacidad útil. Por eso, si en su zona los cortes son largos, conviene evaluar un sistema híbrido. Las diferencias entre on-grid, off-grid e híbrido las explicamos en cómo elegir el sistema solar para su propiedad, y en el dimensionador puede estimar cuántas baterías necesita según los días de autonomía que elija.
¿Cómo dimensionar el respaldo para su casa?
El dimensionamiento parte por definir qué quiere respaldar y por cuánto tiempo. Con esa lista se calcula la potencia que debe entregar el inversor y la energía útil que debe guardar la batería, y después se revisa dónde se puede instalar según la normativa de la SEC. Hacerlo al revés, eligiendo primero la batería, suele terminar en un sistema que no alcanza o que sobra.
En AFI Energía hacemos ese levantamiento con usted: revisamos sus consumos, su tablero y el lugar de instalación, y le proponemos un sistema de respaldo dimensionado a su caso, con la declaración ante la SEC que corresponda. Puede revisar cómo trabajamos en nuestra página de baterías y respaldo energético.
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